El nombre surgió de la sensación de velocidad y movimiento que tienen las curvas angulares.
Las pistas de carreras son un ejemplo de esto. Los circuitos ovalados permiten altas velocidades gracias a la pendiente de las pistas que mantienen los coches en el suelo. Este efecto centrífugo es lo que hizo que se llamara Avus.
Avus era un circuito muy antiguo en Alemania que era muy innovador, tenía una pendiente de más de 40º en la curva principal. Esta pista está llena de historia y, al cabo de un tiempo, se convirtió en vía urbana de Berlín, además de ser considerada la primera autopista de Europa.